Monasterio de San Miguel de Lliria, 6 de abril de 1990.
Casa de Espiritualidad de Benirrerà. Jueves
Santo, 23 de marzo de 1989.
Ejercicios
espirituales del Centro de Orientación Vocacional.
Mi primer
encuentro con quienes serían mis compañeros de seminario y de curso.
Hola
Jesucristo:
Desde
esta casa de espiritualidad te escribo hoy Jueves Santo del año 1989, después
de Ti.
Se que
en esta atroz agonía te hallas solo, tus mejores amigos no han podido resistir
aquellos gritos, lamentos y gemidos que de tus venerables labios manan, no, son
hombres y no soportan el dolor, compartir esta bebida amarga como la hiel.
Intentan evadirse, olvidar el problema durmiendo. Cuantas veces los hombres te
abandonamos en los momentos de angustia, Getsemaní, seguimos otro camino, nos
dormimos y te dejamos a Ti, con la sola compañía de la blanca y solitaria luna.
Y yo, cuando los problemas me acosan busco el trabajo, la lectura, el sueño,…
para olvidarlos. Y sin embargo no acepto sumiso el cáliz, ni me acerco a ti, en
el sagrario para pedirte ayuda, mi soberbia me impide verme insuficiente,
árido, para recibir la cruz, la aparto.
Sin
embargo en esta noche santa, te muestras como un hombre, atormentado por el
dolor que te persigue, triste, pálido y llorando, más Tú me enseñas a acercarme
a Dios en las noches oscuras, antes de sufrir el tormento. Es en el Padre donde
está el consuelo, en él se encuentra la paz y las fuerzas para seguir, para
abrirnos al dolor, enfrentados a él con la espada del valor y el escudo de la
fe. Tú, Señor, hallaste gran consuelo, sabías que el Padre te escuchaba, no le
insultaste, ni le recriminaste, sino aceptaste tu voluntad a pesar de ser tan
terrible, aceptando beber el cáliz. El Padre no te abandonó, te envió un ángel
para que e consolase, no para apartarte de la cruz, sino para darte valor.
Jesús.
Gracias, gracias por enseñarme a orar, a colocar el mañana, el sufrimiento en
manos de Dios, a andar delante de mí, a recorrer antes que yo el camino, la
pasión que cada cristiano personaliza en el quehacer cotidiano, por demostrarme
que aún siendo duro el camino, se supera, se llega a la Resurrección, fin de
todo tormento y principio de todo gozo.
Gracias
Jesucristo.
José A.
Boix.
Casa de Espiritualidad de San Miguel de
Lliria. 6 de abril de 1990.
Ejercicios
espirituales de primer curso del Seminario Mayor La Inmaculada.
En el Seminario Mayor era costumbre realizar
los ejercicios espirituales cada año desde el Viernes de Pasión hasta el Miércoles
Santo, concluyendo los días de silencio y oración con la Misa Crismal celebrada
en la Catedral de Valencia.
Aquel año nos desplazamos a la antigua casa
de espiritualidad del Monasterio de San Miguel de Lliria, dirigida por las
Franciscanas de la Inmaculada. Años después la congregación abandonó el lugar y
fue cerrada la casa. Austera y pobre,
formada por sucesivas edificaciones sobre la ladera de la montaña, con un
espacio para pasear y contemplar la comarca del Camp de Túria, con Riba-roja
formando la línea occidental y en el centro el Santuario de la Virgen de
Montiel.
Los ejercicios fueron dirigidos por aquel entonces
servía a la Iglesia como Vicario Episcopal de la Vicaría de Alcoi, D. Rafael
Albert.
Hola
Jesús:
Ya ves,
ha pasado n año y vuelvo a empezar, con la experiencia del anterior ejercicio.
Aquel fue maravilloso y realmente derramaste tu gracia sobre nosotros. Aprendí
a amarte en el diálogo, a prescindir de devocionarios para entrar en intimidad
contigo, a vivir la Pascua con todo su sentido, a abrirme a unos jóvenes que
días antes era un misterio. Allí nació para mí la comunidad del seminario.
Ayora
aquí, en este monasterio tan entrañable espero conocerte más, recibir el
oxigeno que brota de tu corazón llagado e inaugurar una nueva etapa, orar,
sentir tu voz, tener el corazón lleno para vivir la Pascua y manifestar a todos
los que me rodean que soy feliz, pues tú me amas. Que sea la culminación de la
cuaresma y la inauguración de otra llena de sinceridad y vivencia interior.
Jesucristo
ámame, háblame, envía tu Espíritu a esta comunidad y llena mi corazón.
Comentarios
Publicar un comentario